Las tengo. De verdad las tengo. Son sólidas, firmes, indestructibles. Témpanos. Las palabras están en las yemas de mis dedos.
Las entrego a aquellos que las necesitan. Las reparto. Hay más, siempre hay, es por eso que las regalo. Algunos las aceptan con una amplia sonrisa, otros las devuelven señorialmente, otros las tiran a la vuelta de la esquina.
Un día, un par de ojos oscuros se cruzan con los míos. Yo estoy en la noche, y siento algo en aquel ser. Algo... que no tiene clasificación. Le lanzo:
- ¿Quién sos?
Viene y deja sobre la piel de mis oídos unas de las que yo suelo dar y nunca recibir: "El que quiere en verdad conocerte".
Luego, me lleva la frase a mi mano. Mi mano se vuelve tibia, y no puede mantener frialdad en las palabras.
Mientras se deshacen y caen al suelo, no me queda más. No me queda más que hablar con los ojos.
1 comment:
Un Rob Halford aun con pelo canta por ahi...
I know that the prospects weren't all that good
But they improved, and I'd have thought that you could
Have strived for that something we all have deep inside
Not let it vanish, along with your pride
Run to the mill...
Nostalgia, mucha...
Hablar con los ojos, la heladera tiene su ruido persistente, metodico... me tranquiliza, me hace dormitar...
Es triste el silencio cuando nadie lo escucha.
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