Wednesday, September 24, 2014

Escaleras y toboganes.

De nuevo al casillero uno. A las mangas largas. A arremangarme queriendo y no queriendo para que vean que no estoy bien.
De nuevo a la adolescencia. A llorar porque sé qué es lo que está mal pero eso está tan en el fondo, tan arraigado, que me olvido que está mal.
De nuevo, mirar para arriba.
Pero esta vez no ver nada.

Porque la otra vez te vi a vos, imposible, pero te vi. Allá arriba.

La otra vez que renací (con dolor, porque salir incómodamente de un agujero es doloroso) me di cuenta que sufría porque no era yo.
Y ahora soy yo.

Lo que no me gusta es este mundo. Y eso no lo puedo arreglar ni con todos los psicólogos ni pastillas ni dietas ni horas de gimnasio ni diplomas ni empleos del universo.

Me hicieron creer que yo era la fea. Pero ya sé que no.

Si me voy no es porque me odie. Es porque nunca me pude adaptar.


Lo que la gente no sabe es que una vida puede salvarse con un abrazo.

Antes quería saber qué había en Buenos Aires porque no me gustaba Junín. Ahora quiero saber qué hay después de esta vida.

¿Triste? Triste es estar así en este mundo. Tal vez haya un lugar más feliz.

Saturday, July 26, 2014

No queda mucho.

Me quiero morir. Ahora está más claro que nunca.
¿Por qué? Porque no me gusta este mundo. No me gusta esta vida. No me gusta ser humana. No quiero pasar por esto.

Ahora que he admitido que los necesito es cuando más sola estoy. A veces me miran a los ojos. A veces me dicen por ceros y unos "Hola! Cómo estás?". A veces hasta me cogen. Pero nadie se lleva una parte de mí, y ya no me llevo una parte de nadie. No crezco más y quiero crecer. No aprendo más y quiero absorber.

Me gusta discutir porque es así cómo me formo. Cómo mejoro. Pero parece que estamos todos cansados de escucharnos y eso no nos beneficia. Tanta data nos está mareando. Me gusta debatir sin mala onda, me gusta corregir, que me corrijan y pedir disculpas. Me gusta el caos de enseñarnos entre nosotros. Pero no sucede.

Me quiero entregar y no puedo.

Me quiero enamorar y no puedo.

"¿Cómo salgo de este infierno si lo hice a mi medida?"

Ahora que les dije que los necesito, ahora mismo.

"¿Cómo salgo de este infierno? Todo el tiempo, mi paraíso de dolor".

Un cero a la izquierda no es nada. Se puede prescindir de él. Me gustaría tomar valor y no desaparecer.

Pero mientras esté en ese lugar y sea ese dígito, voy a querer morir.

Quiero morir.

No me queda mucho tiempo más.